

Sí, la compra, venta y consumo de CBD son perfectamente legales en Francia. Sin embargo, no se debe tomar esto como un pase universal. El hecho de que el cannabidiol sea legal no significa que se deba consumir de cualquier manera. En particular en contextos donde se requiere mucha atención, por ejemplo cuando conduces.
¿CBD y cannabis, son lo mismo?
¿Todos los profesionales del CBD ofrecen la misma calidad de productos?
¿Qué pruebas se realizan durante un control policial?
En caso de un control policial, ¿qué riesgo corro si he consumido CBD?
Le aclaramos todo lo que debe saber en este artículo.
Distinguir bien entre CBD y cannabis
El error más común es confundir cannabis y CBD. Sin embargo, consumir cannabis y consumir CBD son dos cosas muy distintas.
En el primer caso, el del cannabis, hablamos de un estupefaciente. La venta y el consumo de cannabis están prohibidos en Francia, principalmente debido a los efectos psicotrópicos y al riesgo adictivo asociados al cannabis. Hay que saber que cuando se habla de cannabis, en realidad se habla de THC.
Por su parte, el consumo de CBD no presenta los riesgos asociados al THC. Al contrario. Su comercialización y consumo no entran en la categoría de estupefacientes, y son perfectamente legales. THC y CBD son ambos cannabinoides. Sin embargo, el THC es un estupefaciente cuya consumo es ilegal, mientras que el CBD está perfectamente autorizado.
Sin embargo, tenga cuidado con que la legislación varía de un país europeo a otro. Por lo tanto, es útil informarse siempre con antelación sobre la legislación de los países a los que planea viajar. Además, si lleva flores y extractos de CBD (resina, aislado…) consigo, mantenga los envases sellados y ábralos solo en un entorno privado. De lo contrario, asegúrese de conservar el ticket de compra para justificar la legalidad de sus productos.
La importancia de elegir con precaución su proveedor de CBD
Ahora que hemos confirmado que el consumo de CBD es legal, persiste la cuestión del origen de este cannabidiol. No todos los productos a base de CBD son iguales. La calidad de la planta de cáñamo utilizada, el proceso de fabricación, el grado de pureza del producto, así como las concentraciones de CBD y/o THC (los productos a base de CBD contienen regularmente un bajo nivel de THC) son factores a tener en cuenta.
Algunos profesionales del CBD solo están interesados en la oportunidad financiera que representa el sector, y no se preocupan realmente por la calidad de sus productos terminados. Otros proveedores, sin embargo, adoptan una actitud radicalmente opuesta. La experiencia de consumo del cliente se erige como objetivo, lo que pone énfasis en la calidad de los ingredientes así como en un proceso de fabricación que preserva los cannabinoides del producto.
Estas son precisamente las valores transmitidos por High Society. Cáñamo procedente de agricultura ecológica, transparencia, trazabilidad, pureza y fiabilidad son tantas garantías ofrecidas a nuestros clientes.
CBD: la famosa prueba policial de saliva
Si está a punto de ser sometido a un control policial, debe tener en cuenta que este control comenzará con preguntas por parte de las fuerzas del orden. Tras estas preguntas, es posible que se le realice una prueba para detectar la presencia de estupefacientes o alcohol en su organismo. El primer tipo de prueba en este ámbito es la clásica prueba de saliva.
El objetivo de esta prueba de saliva será detectar si los productos de CBD que ha consumido respetan el límite francés de 0,30 % de concentración máxima de THC. Para todos los productos a base de CBD, excepto las flores de CBD para fumar, no corre ningún riesgo. Y esto no varía según si su consumo es puntual o regular.
El riesgo está relacionado con el consumo de flores de CBD, cuando estas se fuman. De hecho, este modo de consumo genera un alto nivel de THC en el organismo. La prueba de saliva de la policía puede dar positivo, y usted enfrentará las sanciones asociadas.
CBD: ¿qué pasa con la prueba de orina y sangre?
La prueba de saliva es una cosa, pero la prueba de orina o sangre es otra. Este segundo tipo de prueba solo se realiza si la prueba de saliva resulta positiva.
Si su prueba de saliva es negativa, el control policial termina y puede irse tranquilo. Sin embargo, si es positiva, debe esperar una prueba complementaria. Esta será o bien de orina, o bien sanguínea mediante una extracción de sangre. Esta segunda prueba permitirá medir con mayor precisión el nivel de THC que tiene en el organismo.
Los riesgos potenciales a conocer
Es fundamental que el producto de CBD comprado corresponda bien a la descripción que se hace de él, en particular en cuanto a la pureza de los ingredientes y los diversos niveles de concentración. De lo contrario, puede llevarse una sorpresa durante un control policial, y la factura puede ser alta. Multa, pérdida de puntos, incluso retirada del permiso... Las consecuencias no son insignificantes.
En caso de una prueba positiva, es decir, con un nivel de THC superior al 0,30 %, los riesgos son los siguientes: 200 € de multa, apertura de un expediente judicial.
Lo que debe tener en cuenta es que el consumo de productos a base de CBD no es problemático en sí mismo. Al contrario, es perfectamente legal. El problema está en otro lado: la fiabilidad de su proveedor y la calidad de los productos comprados.